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Carro vacío

2019 VA A SER EL año en el que comience a implantarse la tecnología 5G, y aunque es cierto que en las primeras pruebas la velocidad de transmisión de datos no ha sido mucho mayor que la de su predecesor, a corto plazo va a permitir la comunicación entre dispositivos conectados que llevará Internet un paso más allá. Las posibilidades del protocolo 5G son tan impresionantes como peligrosas. La información va a estar disponible 24/7 en casi todas las partes del mundo. Filtrar perfectamente al receptor del contenido va a ser imprescindible porque llegaremos al punto de que un hackeo pueda dejar al planeta a oscuras. Literalmente.

Durante este año vamos a ver también las primeras generaciones de smartphones plegables. Casi todas las marcas anuncian al menos un modelo. Digo casi todas porque Apple parece desmarcarse de esta tecnología por lo menos hasta 2020. En Cupertino están más preocupados por su tremenda caída en bolsa que por los efectos que pueda causar en el consumidor esta nueva generación de dispositivos que partirán de un precio desorbitado, a pesar de que las estadísticas demuestran que cada vez resulta más difícil vender por encima de la barrera psicológica de los 600 euros.

Hablando de pantallas flexibles, LGha presentado esta misma semana en el CES de Las Vegas, la más importante feria de tecnología del mundo, su nuevo televisor enrollable. Un panel OLED de 65 pulgadas encerrado dentro de un chasis no mayor que una barra de sonido que promete revolucionar la industria tal como la entendemos ahora porque a partir de ahí será posible ir con la tele a todas partes sin que suene a frase hecha.

Formarse en tecnología es hoy por hoy una apuesta segura. Finlandia ha puesto en marcha un programa gratuito para enseñarle fundamentos de inteligencia artificial al 1% de su población (55.000 individuos) con la idea de ser punteros a nivel mundial y recuperar el poder que han perdido tras la caída de Nokia. Todo vale en esta carrera por ir un paso más adelante que el competidor y 2019 va a ser un año de avances prodigiosos, aunque por supuesto menos que los que vendrán en 2020, 2021 y a partir de ahí...

Un mundo nuevo, una tecnología de vanguardia y un mercado abierto de par en par para los más inteligentes y los más competitivos. Un mercado, por supuesto, con un único lenguaje universal, el inglés. La pregunta aquí es: ¿están los niños de Baleares preparados para poder pelear por su pequeño pedazo de tarta? ¿llegan a la Universidad con un nivel de inglés suficiente? ¿De verdad les sirve para algo una educación íntegra en catalán? Yo creo que no.